Hay discos que uno escucha y hay discos ante los que merece la pena detenerse. Maquetitis, el nuevo trabajo de Jálber, pertenece para mí a esa segunda categoría. Y no lo digo solamente por la calidad de sus canciones, sino porque detrás de ellas percibo algo que considero todavía más importante: una trayectoria, un oficio y una manera muy seria de entender la música.

Tengo que comenzar, además, desde lo personal. Quiero agradecer a Jálber el detalle que ha tenido conmigo y con Radio Tarsus al hacernos llegar este disco. Cuando alguien pone en tus manos un trabajo al que ha dedicado tiempo, ilusión y una parte de sí mismo, lo mínimo es escucharlo con el respeto que merece. Y después de acercarme a Maquetitis, mi sensación es clara: estamos ante un artista que todavía tiene mucho que decir y, sobre todo, ante un compositor que sabe perfectamente por qué escribe.

Jálber —Alberto Segura— es un cantautor jienense afincado en Madrid que comenzó muy joven. Con apenas 16 años ya había sido seleccionado para importantes certámenes de cantautores y publicó su primer disco con 18; unos años después llegaría un segundo trabajo. Tras aquella primera etapa decidió apartarse de la vida pública y de los escenarios, aunque nunca dejó realmente de escribir. Él mismo ha contado que durante ese tiempo continuó componiendo sin la intención inicial de volver a publicar, hasta que las propias canciones terminaron empujándole de nuevo hacia la música.

Quizá ahí esté una de las claves para entender Maquetitis. No tengo la sensación de estar ante un disco construido para responder a una moda, sino ante canciones que han tenido tiempo para crecer. Jálber ha explicado que los textos fueron revisados durante meses, hechos y rehechos hasta encontrar la personalidad de cada tema. Esa forma de trabajar encaja perfectamente con algo que ya decía hace diez años, cuando aseguraba que las letras suponían para él prácticamente el centro de todo. No parece haber cambiado esa filosofía; lo que sí ha cambiado, y mucho, es la madurez con la que ahora la desarrolla.

Y hay algo que, en mi caso, hace que siga su trayectoria con una cercanía especial: sus raíces molareñas. Aunque su vida y buena parte de su carrera se hayan desarrollado lejos de nuestro pequeño rincón de la Sierra de Cazorla y esté asentado en Madrid, saber que existe ese vínculo familiar con El Molar, Jaén, inevitablemente hace que desde Radio Tarsus sintamos este crecimiento artístico también un poco cercano.

Pero sería injusto quedarme solamente en ese componente sentimental. Precisamente una de las cosas que más valoro de Maquetitis es la dimensión profesional que se percibe alrededor del proyecto. Una buena canción puede nacer con una guitarra y una idea, pero transformar once canciones en un disco requiere mucho más: criterio, producción, selección, sonido, identidad visual, distribución y una estrategia capaz de colocar la obra delante del público sin desvirtuarla. Los sencillos publicados antes del álbum ya mostraban ese cuidado; por ejemplo, Trescientos Días y Mi Día de Suerte aparecen producidos por David Linares, una muestra de que detrás del nombre de Jálber existe también un equipo y un trabajo de estudio que acompañan a la composición.

Maquetitis fue publicado el 12 de junio de 2026 y reúne once canciones en algo más de cuarenta minutos: Mi Día de Suerte, Cenicienta, El Aire, Comernos las Palabras, Mi Abogado se Divierte, Trescientos Días, Vete de Aquí, El Moro de los Besos, Canción de Boda, Lo Celebro y Letanía Final. Y aquí llega precisamente mi problema: me resultaría difícil escoger una sola.

Podría quedarme con una melodía, con una frase o con una canción determinada dependiendo del momento, pero creo que hacerlo sería reducir demasiado un disco que funciona mejor entendido como conjunto. Hay títulos que llaman inmediatamente la atención, otros temas que parecen pedir una segunda escucha y otros que van creciendo poco a poco, pero lo que encuentro detrás de todos ellos es la personalidad de un autor. Y eso, en una época en la que tantas canciones parecen fabricadas para sobrevivir unos segundos en una pantalla, tiene para mí muchísimo valor.

También me parece importante observar lo que representa este álbum dentro de su carrera. Jálber podría haberse limitado a intentar recuperar exactamente al artista que fue años atrás. Sin embargo, ha optado por algo bastante más difícil: regresar siendo el artista que es hoy. La experiencia, los años de silencio público, Madrid, las vivencias acumuladas y el tiempo dedicado a escribir forman parte ahora de sus canciones. Por eso creo que Maquetitis no debe entenderse simplemente como otro disco, sino como el comienzo de una nueva etapa.

Y esa etapa ya tiene continuidad sobre los escenarios. El próximo 28 de noviembre de 2026, Jálber presentará Maquetitis en la Sala Siroco de Madrid, en la que será su única fecha madrileña anunciada para este año. Es precisamente en el directo donde las canciones terminan enfrentándose a su prueba definitiva, y tengo la impresión de que este repertorio tiene mucho recorrido cuando abandona el estudio y se encuentra cara a cara con el público.

Como responsable de Radio Tarsus, me gusta descubrir y reconocer el talento cuando todavía queda mucho camino por escribir. En Jálber veo a un gran cantautor, pero también veo algo que considero fundamental: un artista que está construyendo su carrera con criterio, paciencia y profesionalidad. El talento abre puertas, sí, pero después hacen falta canciones, trabajo, constancia, decisiones acertadas y personas capaces de creer en un proyecto. Maquetitis reúne bastante de todo ello.

Por eso quiero terminar como empecé: gracias, Jálber, por acordarte de mí y de Radio Tarsus y por hacernos llegar este disco. Hay regalos cuyo verdadero valor no está en el objeto, sino en todo lo que contiene dentro. En este caso son once canciones, muchos años de escritura y una nueva etapa que acaba de comenzar.

No sé hasta dónde llevará el camino a Jálber, pero sí tengo una convicción después de conocer su trayectoria y este nuevo trabajo: la música guarda un gran rincón para él. Y me alegrará enormemente ver cómo lo ocupa.

Web oficial de Jálber